Malos modales

En determinados momentos los niños y niñas se vuelven contestones. Responden por norma ante cualquier riña, no aceptan lo que les decimos y quieren dar su opinión. Aunque este comportamiento puede hacernos perder la paciencia es importante saber que eso es normal y no es malo. Sin embargo cuando lo hacen de malos modos debemos intervenir y enseñarles una manera más adecuada para expresar su opinión sin contestaciones.

¿Por qué contestan los niños?

Los niños a lo largo de su crecimiento van desarrollando su personalidad, es importante que aprendan a establecer su propio criterio y que cuestionen lo que se les dice. Pero deben saber hacerlo con educación y desde el respeto. La personalidad se desarrolla y la identidad se forja, y para ello deben dar su opinión.

Debemos enseñarles que se puede dar la propia opinión, que de hecho es importante que lo hagan, pero con buenos modos. Aprender a diferenciar entre dar la opinión y dar una contestación es imprescindible.

Las contestaciones en los niños son formas de reafirmarse y de desarrollar su propio criterio y personalidad. Nuestra labor es permitir este desarrollo de la personalidad pero educar para evitar las contestaciones.

Pautas para evitar y manejar los malos modales y las contestaciones de los niños

1. Ten en cuenta que no es nada personal contra nosotros. No lo tomes como un ataque personal, entiéndelo como parte normal del crecimiento y desarrollo del niño/a.1.

2. Evita entrar en una lucha directa. No respondas con malos modos, no entres en un conflicto con ellos.

3. Ante una mala contestación trata de averiguar lo que hay detrás de la misma. Si es porque está cansado, molesto por algo, que es lo que le desagrada para contestar así; o si simplemente es un hábito aprendido. Para ello pregúntale que es lo que le pasa, obsérvale cuando contesta.
4. No debes dar demasiada importancia a la mala contestación. Cuando damos importancia a algo lo podemos estar reforzando o entrando en una dinámica que queremos erradicar. En lugar de eso, cuando te conteste mal, ignóralehasta que lo haga adecuadamente y con educación.
5. Explícale, sin alterarte y sin entrar en discusión, que si no te dice las cosas de manera adecuada no le vas a escuchar. Le puedes decir lo siguiente: “me parece bien que me expliques lo que no te gusta, pero no puedes decirlo gritando o contestando mal, si lo haces así no te voy a escuchar. Estaré encantado de dialogar contigo y que me expliques tu opinión, pero cuando me hables con educación.” Después de explicarle esto no le des más vueltas al tema, no hables mas de ello, en todo caso repites lo que le has dicho de nuevo.
6. Déjale claro que no vas a pasar las malas contestaciones, para ello no prestes atención a las mismas y haz que lo sepan: “ entiendo que no te guste esta norma o esta situación, pero no vamos a consentir que respondas mal”
7. Emplea algún tipo de castigo que le haga reflexionar cuando tenga una mala contestación, como llevarle al rincón de pensar,etc.
8. Haz de ejemplo, no le respondas con una mala contestación y tampoco las emplees con otros miembros de la familia o personas.
9. Cuando el pequeño nos dé su opinión, ya sea en contra de algo que le decimos, pero lo haga de una manera adecuada, con respeto, le atenderemos y le reforzaremos esa conducta.
10. No critiques nunca a la persona, critica la contestación, pero no al niño o niña.

Fuente: Celia Rodríguez Ruiz, Psicóloga y Pedagoga