Pescar_con_papa

Los niños hacen lo que sus padres hacen, no lo que sus padres dicen.

Te invito a que seas un ejemplo para tus hijos, a que sustituyas, la crítica, los regaños y el discurso por acciones sinceras en las que tus hijos encuentren una guía en su aprendizaje.

—Paula: es la tercera vez que te digo que por favor comas en el comedor y no en tu mesa de hacer tareas mientras utilizas la computadora— Ese fue el saludo de Myriam a su pequeña hija de 6 años al regresar de su trabajo. Mientras tanto el padre de Paula cenaba sentado en un sillón de la sala, mientras veía un partido de futbol.

Este ejemplo ilustra claramente como un niño no hará lo que su padre le diga, sino hará lo que su padre haga. En otras palabras simplemente significa que es el ejemplo que tú les des, el que guía el aprendizaje de tus hijos.

Existe una base científica que explica por qué el niño aprende a través de las acciones que ve en sus padres. Se trata de la teoría de las neuronas espejo, las cuales se activan desde el nacimiento del niño y le permiten a los bebes imitar los movimientos de los adultos e ir aprendiendo.

Así que no te degastes repitiendo una y otra vez a tus hijos lo mismo, en su lugar te propongo que implementes ciertas acciones que te ayudaran a interiorizar de manera práctica y segura el aprendizaje en tus hijos.

¿ Qué puedes enseñarles a tus hijos con tu ejemplo y cómo?

Me atrevería a decir que prácticamente todo, lee a continuación de qué forma puedes hacerlo.

Establecer horarios y Reglas

Esta es una de las tareas más difíciles para los padres; los niños no quieren ir a la cama a la hora en que se les indica, siempre quieren jugar antes que hacer sus deberes, etcétera. Para establecer horarios en los chicos primero debes disciplinarte tú, llamarlos para ir a la escuela siempre a la misma hora y siempre a la misma hora indicarles que deben ir a dormir. Cuando se trata de la hora de ir a la cama, cuenta mucho el ambiente general de la casa. Es decir, a la hora en que los niños van a dormir, debes propiciar todo el ambiente: apagar la mayor cantidad de luces posible, bajar el volumen de todos los aparatos, pero lo más importante es que si tú pudieras ir a la cama a la misma hora, sería todavía mejor.

Por otra parte al establecer reglas para los chicos ya adolescentes por ejemplo con respecto a sus horas de llegada a casa. Puedes decirles que después de las siete de la noche nadie debe estar por fuera de casa. Sin embargo, por razones distintas a las laborales, siempre estas por fuera de casa a esa hora. Entonces en realidad para tu hijo nunca pasa de ser un discurso y no cumplirá la norma. También puedes dar la instrucción a tu hijo adolescente de no ingerir licor o no fumar, sin embargo son comportamientos usuales en ti. Difícilmente tu hijo interiorizara tu llamado.

Transmitir valores

El ejemplo es un gran recurso a la hora de transmitir valores a tus hijos, ¿quieres enseñarles acerca de la solidaridad y la generosidad?, en presencia de él actúa generosamente o ayuda a otros si lo haces sinceramente lograras el resultado que esperas. Sin duda de mi padres aprendí acerca de la solidaridad, recuerdo que solíamos salir a almorzar fuera de casa los fines de semana, en más de una ocasión nos encontramos con personas afuera del restaurante que pedían una moneda para comprar algo, mis padres siempre en lugar de una moneda les compraban un plato de sopa o de comida.

Hablemos del respeto. ¿Cuántos padres se quejan de que sus hijos no les respetan? por lo general esos padres suelen no respetar a sus hijos, les hablan a gritos, con palabras desobligantes (ofensivas) y en ocasiones soeces. Es triste pero es real. Por ello, expresa a tus hijos amor y respeto todos los días.

Muchos padres consideran que las normas, las reglas y los acuerdos en casa son solo para sus hijos. Algunos consideran que el respeto es un valor de una sola vía que debe venir de sus hijos hacía ellos. Y así un sin número de comportamientos que los padres esperan en sus hijos, que en ocasiones ellos mismos no poseen. Te invito a que seas un ejemplo para tus hijos a que sustituyas, la crítica, los regaños y el discurso por acciones sinceras en las que tus hijos encuentren una guía en su aprendizaje.

Fuente: Diana Cantor Martinez / http://familias.com/