Un nutrido grupo integrado por personal directivo de Liceo Thezia en compañía de sus esposos y padres de familia Thezia, formaron parte de los mil 800 asistentes al XIX Congreso Internacional de la Familia,  organizado por el “International Federation for Family Development (IFFD)” en la Ciudad de México del 16 al 18 de Octubre de 2015.

Hoy en día se habla mucho de los problemas que vivimos como personas, como sociedad: nuevas enfermedades, nuevos delitos, personas viviendo en la calle siendo estos niños o ancianos, personas huyendo de guerras y saliendo de sus propios países, ausencia de toda ley, cambios diversos y continuos; y todo esto lo vemos desde la individualidad. Es decir, queremos pensar que nacemos solos y moriremos solos, que los que nos rodean son el problema del lugar donde vivo.

Y yo me preguntaría ¿de dónde surge ese individuo? Ese ser único, que tiene en su corazón anidado la solidaridad, respeto, integridad, empatía, etc. Quien un día aprendió que su objetivo principal era amar, llevar la verdad y el bien a los que le rodean.

Esa estructura básica de la sociedad donde vivimos, la que sigue en pie de lucha, aguantando los embates de una sociedad individualista, a la que un día Aristóteles la definió como el paso atrás de la sociedad.

Me refiero a un pequeño grupo conformado por seres humanos diferentes entre sí pero con rasgos, sentimientos y gestos parecidos. A un modelo de unión y con un inmenso amor entre ellos, donde Dios puso lo más preciado que tenía, a su Hijo. Un modelo donde el sacrificio, solidaridad, empatía, benevolencia y el desprendimiento son la base misma de una sociedad.

Me refiero a la belleza reflejada que tenemos hoy en día: LA FAMILIA cuyo objetivo principal es enseñar a amar a otros sin egoísmo, buscando el bien de los que nos rodean. Como lo define el Articulo 16 de la Declaración Universal de Derechos Humanos:

“La familia es el elemento natural
y fundamental de la sociedad y tiene derecho a la protección de la sociedad
y del Estado.”

Y me atrevería a agregar que también es toda una escuela de las virtudes humanas, un área donde formamos un hogar lleno de calor humano, donde vivimos tradiciones, comunicación y que nos da un sentido de pertenencia que llevamos a lo largo de nuestras vidas.

Hay quienes se refieren a ella como agonizante, pero creo que lo que no hemos alcanzado a dimensionar es que algo maravilloso está sucediendo. El Papa con su sabiduría nos está conduciendo a realizar un análisis de nosotros mismos y nuestro lugar en la familia, primero el sínodo donde la participación de matrimonios le da un toque especial, nombra el inicio del año de la misericordia con lo que nos regresa al inicio de esta unidad, consideración, amabilidad, perdón y amor.

Por otra parte, un grupo de matrimonios, en el mismo mes de octubre,  hacen realidad el que miles de matrimonios “normales” de todo el mundo -porque estamos de acuerdo que no hay matrimonios perfectos- se reúnan en un congreso de talla internacional, a compartir experiencias, logros, estudios que les ayudarán a realizar su tarea de una manera más consciente y plena, donde platican sus sinsabores pero también nos advierten cómo librarlos, donde nos dejan ver que la familia es la escuela que se nos dio para que a través de ella veamos el inmenso amor de Cristo.

No estamos solos en este caminar, hay que continuar luchando para llegar a ser un lugar de encuentro.

LPI Rosa Araceli Pacheco N.

Coordinación de Idiomas
y Asistente al 19° Congreso Internacional de las Familias “La familia lugar de encuentro
para las generaciones”

Organizado por la IFFD, Cd. de México