Cuando un niño llega a la edad de dos años, se convierte en una esponja que absorbe todo lo que sucede a su alrededor, e intenta aprender de ello. Por eso, es importante tener en cuenta algunas actividades para el desarrollo de los niños pequeños, de forma que puedan estar al 100% física y mentalmente.

La importancia de jugar

A un niño lo que más le gusta es jugar. Sin embargo, si utilizamos juegos creativos y educativos, le permitirán aprender nuevo vocabulario y conocimientos en general. Es en estos momentos de exploración y diversión cuando el pequeño guardará más conocimientos en su mente, por lo que debes incluir juegos de este tipo en su vida diaria.

Hay muchas formas de jugar y al mismo tiempo aprender, aunque debes tener en cuenta que las primeras cosas que debes fomentar son el lenguaje y los conceptos básicos.

Cómo jugar

Hay muchos juegos que puedes realizar: los niños pequeños son extremadamente sensoriales, por lo que utilizar diferentes texturas siempre es una buena forma de aprender. Tocar, oler, escuchar son formas en que los niños entienden el mundo. Por ejemplo, puedes hacer los dibujos de las letras con marcador negro, y luego jugar con el pequeño a decorarlas con semillas, pasta, telas y lo que se te ocurra. Al tocarlas, podrán asociar las diferentes texturas con las letras.

También puedes enseñarle a medir con cosas de todos los días: utiliza manzanas, piezas de Lego, aunque puedes extenderlo no solo a medidas en metros, sino también a experiencias con los meses del año, los días de la semana o cualquier medida de tiempo o espacio que se te ocurra.

Respecto a la escritura, puedes hacer tarjetas que indiquen diferentes cosas en la casa -por ejemplo, silla, mesa, auto- y pegarlas sobre este elemento. De esta forma, los niños comenzarán a reconocer las palabras y también lo que significa cada letras. Es una buena forma de que el pequeño comience a asociarse con la escritura.

Para promover un espíritu de ayuda, no hay nada mejor que enseñarles de pequeños a organizar la casa. Para que no sea aburrido, hazlo como un concurso, poniendo un tablero con las tareas a realizar e incentivos para que guarden los juguetes o la ropa. También puedes poner cosas en lugares equivocados y pedirles que “arreglen” el error -por ejemplo, de un juguete dentro de la nevera-. Sin duda alguna, es una forma divertida de enseñarles a entender las responsabilidades.

Si lo que queremos es que aprendan las formas y los colores, podemos hacer búsquedas por la casa con determinados patrones. En el momento de hacer paseos por la ciudad, también puedes hacerlo, así como también charlar sobre lo que vemos alrededor. Incluso al llegar a casa podemos fomentar que dibujen las cosas que ven. Para futuros paseos, llevar esos dibujos y que el niño reconozca los lugares que dibujó.

Otra cosa a tener en cuenta es cantar canciones, ya que es la mejor forma de que los niños pequeños aprendan nuevas palabras, especialmente a través de aquellas que riman. Y para fomentar la memoria, pon fotos de gente conocida -familia y amigos- y sus nombres e incluso títulos -tío, abuela, primo-. Leer libros sobre la familia e ir asociándolos con estas personas será realmente útil.

Fuentes: entrepadres.imujer.com