“Involucra a todo mundo. Por ejemplo, les hemos dicho a los padres que las tareas en casa tienen que reducirse, porque el aprendizaje se tiene que hacer en el aula, en frente de una profesora, que va llevando el proceso, que está verificando como cada niña está aprendiendo, que ahí mismo salgan las dudas y ahí mismo se resuelva y no que salgan en la casa donde el padre de familia no es quien está directamente a cargo del aprendizaje. Quiere decir que las tareas de la forma actual no son operativas, porque incluso en muchas ocasiones los padres intervienen excesivamente al grado que casi se las hacen. Las tareas mejores tienen que centrarse en lectura, si lo padres hicieran más hincapié en la lectura les harían un regalo maravilloso a los niños, porque la lectura es la herramienta que por sí sola más va a condicionar el aprendizaje a lo largo de la vida”.