Escrito por Lic. Jesús Guillermo Frescas Tovar, de Revista Stratego y periódico Expreso

Liceo Thezia trabaja en establecer el nuevo modelo educativo ASC (American Society of Communications) desarrollado y validado por el Dr. Isauro Blanco.

Con este modelo se busca incrementar los beneficios educativos de las alumnas de Liceo Thezia, impulsar y desarrollar sus competencias y habilidades a través de una educación personalizada, con apoyo en materiales impresos y tecnología a la vanguardia que permiten consolidar los aprendizajes.

Este programa también beneficia a padres y maestros, ya que los incluye en el proceso educativo con el desarrollo de nuevas competencias también para ellos.

El programa de la American Society of Communications de aprendizaje integral para niños y adolescentes está enfocado al desarrollo de competencias y habilidades necesarias para tener éxito en sus estudios y vida personal, sustentado en la investigación educativa del Dr. Isauro Blanco, con quien REVISTA STRATEGO sostuvo una entrevista que abunda sobre algunos aspectos del sistema educativo. A continuación, parte de la entrevista editada.

Revista Stratego (RS).- ¿En qué consiste el modelo educativo que se está instrumentando en Liceo Thezia?

Dr. Isauro Blanco (DIB).- Lo primero que buscamos es un cambio en el modelo pedagógico, porque a veces primero se quiere cambiar a las personas, el problema en el mundo es que se invierte mucho dinero pero no se toca la esencia en el cambio real del modelo pedagógico; por ejemplo, Estados Unidos invirtió diez mil millones de dólares en un modelo que le llamaron “No child let behind” (“Que ningún niño se quede atrás”) y resulta que todo ese dinero invertido no tuvo resultados; la Fundación Gates ha invertido cinco mil millones de dólares en cambiar la educación en Estados Unidos a nivel de escuelas oficiales y tampoco ha tenido resultados.

Quiere decir que a veces el dinero que se gasta en cambiar la educación en el mundo no llega realmente a donde tiene que ir, esto es a cambiar el modelo, no tanto mejorar el existente, porque ese está obsoleto, la forma como todavía están aprendiendo los niños está obsoleta. La verdadera innovación educativa es en ofrecerle a los colegios un modelo de aprendizaje más efectivo y actualizado, lo que implica una transformación o metamorfosis como la que se da en la mariposa.

Lo que está haciendo Liceo Thezia en Hermosillo es precisamente entrar en el proceso de transformación, para hacer un modelo que permita que las niñas aprendan de una manera diferente, porque el mundo es diferente.

Entrando al modelo en sí, hay que decir que no puede centrarse en la memorización de información, porque la información que se almacena se pierde, la única información que llega a ser útil es cuando se convierte en aprendizaje, en conocimiento. La cantidad de datos hoy la aporta Google.

Por el contrario, lo que tiene que hacer la mente humana es ver cómo se procesa esa información y se convierte en un aprendizaje nuevo, en una creatividad, en elementos que van a hacer el cambio en el aprendizaje.

En esencia, este sería el foco del trabajo que se está realizando aquí.

RS.- ¿Este proceso de cambio involucra a los padres de familia?

DIB.- Involucra a todo mundo. Por ejemplo, les hemos dicho a los padres que las tareas en casa tienen que reducirse, porque el aprendizaje se tiene que hacer en el aula, en frente de una profesora, que va llevando el proceso, que está verificando como cada niña está aprendiendo, que ahí mismo salgan las dudas y ahí mismo se resuelva y no que salgan en la casa donde el padre de familia no es quien está directamente a cargo del aprendizaje. Quiere decir que las tareas de la forma actual no son operativas, porque incluso en muchas ocasiones los padres intervienen excesivamente al grado que casi se las hacen. Las tareas mejores tienen que centrarse en lectura, si lo padres hicieran más hincapié en la lectura les harían un regalo maravilloso a los niños, porque la lectura es la herramienta que por sí sola más va a condicionar el aprendizaje a lo largo de la vida.

RS.- ¿Hay que crear un hábito de lectura?

DIB.- Es necesario crear un hábito de lectura, porque no somos un pueblo lector y lo que diferencia los grandes resultados nacionales en el mundo es básicamente a partir de la lectura, los pueblos que son más lectores, donde los padres leen, hacen también niños lectores.

Si hacemos sociedades de conocimiento, que la familia despierte la curiosidad de los niños, que los lleve a actividades culturales, en ese momento estaríamos desarrollando una mente íntegra y además que haya la convivencia de los padres con los niños.

RS.- ¿En todo este proceso y en este modelo, qué papel juega la inteligencia emocional?

DIB.- A fin de cuentas, la inteligencia emocional no es una inteligencia a parte, la inteligencia humana es única. El modelo propuesto se basa en un triángulo del aprendizaje, cuyos lados se forman con los factores cognitivos (metodología, trabajos, enfoques), el segundo lado son los factores socio emocionales y el tercer lado son los factores neurofisiológicos. Los tres son igualmente importantes y cualquiera de ellos que se deteriore termina afectando a la larga a todo el triángulo.

RS.- ¿A qué se refiere con lo neurofisiológico?

DIB.- Por ejemplo, tiene que ver la alimentación, a veces los niños están comiendo mal, todo lo que son carbohidratos refinados afecta el rendimiento intelectual de los niños, las alergias, la falta de sueño también afecta, porque durante el sueño se asienta el conocimiento, así pues, el bajo rendimiento académico se relaciona con lo poco que duermen los niños y adolescentes.

RS.- Esto es en cuanto al modelo, ¿qué me puede decir en cuanto al sistema de creencias?

DIB.- Hay varios sistemas de creencia, uno es cuanto a lo que el alumno cree sobre su capacidad para aprender, otro es en relación a la utilidad de lo que aprendemos, porque esto determina si lo que aprendemos lo olvidamos o no. También tenemos que aprender de qué manera utilizo mi mente para esos aprendizajes y eso tiene que ver con las habilidades superiores de pensamiento, como son el juicio crítico, el análisis, la toma de decisiones y la gestión de la ambigüedad, cuando se aprende en la escuela, esto sirve para toda la vida.

RS.- ¿Se puede enseñar al niño desde pequeño el juicio crítico?

DIB.- Efectivamente, desde los dos años de edad se puede enseñar a pensar al niño, no tanto como memoria, como almacén, sino como fábrica de ideas, de criterios, e incluso esto tiene que ver con el juicio moral, con cómo saber que es correcto moralmente o no.

RS.- ¿Qué papel juega en este modelo la enseñanza de la verdad?

DIB.- Uno de los elementos del juicio crítico es ese, distinguir el bien, la verdad, la belleza de lo que no lo es. En estos elementos es donde se finca la formación intelectual.

RS.- ¿Estamos hablando de filosofía, de enseñar filosofía al niño desde pequeño?

DIB.- De hecho, gran parte de lo que se busca es que el niño se haga una filosofía de vida, porque es a lo que acabamos llegando cuando desarrollamos este tipo de aprendizaje, desarrollo una filosofía de vida personal y es por eso que en todos los casos, el cuestionamiento entra como herramienta básica, donde el profesor no va a dar la respuesta, sino más bien se vuelve promotor de la curiosidad del niño para que busque la verdad.

RS.- Esto es el método socrático.

DIB.- Mucho. Y por eso en las clases se observa más un taller que si fuera una clase magistral, sino que el niño tiene encontrar una solución, en vistas a una filosofía personal de vida. Aprender a pensar y aprender a decidir, son habilidades que nos marcan para toda la vida.

RS.- ¿Diría usted que con este método es volver a los básicos?

DIB.- Por su puesto. A veces se habla de evolución, pero cuando hablamos de revolución, muchas veces es volver a los orígenes y es precisamente lo que se está haciendo. Tenemos un exceso de información y nos está faltando la sabiduría, que es saber vivir y utilizar la información para el bien, para la verdad y para la belleza. Regresamos a las raíces.

RS.- Nos podría resumir un tanto su plática sobre la disciplina. ¿Tiene que ver esta con la educación de la voluntad?

DIB.- Es fundamental, voy a hacer un énfasis en la cuestión de la voluntad, porque la disciplina no es una tendencia natural, cuando nacemos lo hacemos en el caos, no sé qué quiero, y son los impulsos los que van marcando la tónica y no acostumbro a hacer dilación en la gratificación, por lo que hay que educar la voluntad desde bebés, cuando se fijan horarios para los alimentos, eso genera frustración y ahí es donde entra la disciplina, que tiene que ver con aprender a esperar, porque los grandes logros de la vida implican inversiones a mediano y a largo plazo, no hay nada valedero que sea inmediatista, a corto plazo.

RS.- En una sociedad light en la que todo es rápido…

DIB.- Es realmente un problema, porque estamos haciendo niños que con escasísima tolerancia al esfuerzo y muy poca tolerancia a la frustración, con un índice muy alto de fracasados y también esto es la raíz de las adicciones, ya que cuando hay frustración la gente acude a la droga, al alcohol y a la comida, que dan gratificación inmediata, pero eso empieza a tenerme a mí como rehén, porque yo ya no controlo estos elementos, sino ellos a mí.

Por eso enseñarles disciplina a los niños es enseñarles a enfrentar la frustración, es enseñarles a robustecer la voluntad, a lo que llamamos formar el carácter, a formar una persona sólida que es contundente frente a los retos de la vida y todo esto se trabaja en la metodología y por eso tanto la familia como la escuela tienen que tener criterios iguales para tratar al niño, porque la inteligencia no es una isla, podemos tener gente con mucha inteligencia, pero sin disciplina esa inteligencia no llega a ningún lado, de hecho terminan siendo inteligencias fracasadas.

Es ahí donde no podemos decir, este es trabajo de la escuela, este es trabajo de la familia, “para educar a un niño se necesita de toda la aldea”, es una frase centro africana y nunca mejor dicho. Cuando hacemos una sociedad que tiene ideas claras, que hay coherencia y consistencia en lo que estamos haciendo, los niños van a salir bien.

Beneficios del Programa

Este programa ayuda a impulsar de forma más exponencial las competencias de las alumnas ya que el cerebro aprende haciendo, como:

▪Promover la investigación y búsqueda de información en fuentes confiables

▪Manejo de la Información: Comprensión, procesamiento, análisis, pensamiento crítico y aplicación de contenidos

▪Habilidades para comunicar ideas e información de manera efectiva
Procesos de pensamiento y construcción de valores y actitudes positivas ante la vida

▪Trabajo colaborativo y cooperativo

▪Aprendizaje multidisciplinario con enfoque constructivista

▪Funciones ejecutivas para planeación y organización de actividades: administración del tiempo y manejo del estrés

▪Hábitos de estudio para el aprendizaje autónomo (aprender a aprender)

▪Comunicación digital

▪Respeta el diseño natural humano y funcionamiento del cerebro; por lo que se promueve una alimentación que contribuya a que las alumnas estén contentas y tranquilas para aprender mejor.