Las diversiones de pantalla (televisión, computadora, videojuegos, internet) generan una mayor dificultad para la madurez del cerebelo, pues los estímulos provenientes de tales diversiones cambian constantemente, el ritmo es frenético en el flujo de datos, se atienden simultáneamente muchos estímulos, dando a cada uno un mínimo de continuidad; y todo se realiza casi sin esfuerzo mental. Eta falta de disciplina y continuidad propia que el cerebelo no pueda mantener sostenidamente la atención en un estímulo y que resulte una tarea ardua el dar seguimiento al mensaje verbal que no va a la velocidad de la imagen.

El procesamiento de la palabra y de la imagen en el cerebelo marca una diferencia notable en educación; la imagen es, en general, una experiencia sintética, que requiere escasa elaboración mental, pues toda la información ya viene dada inmediatamente; el universo verbal es más complejo y requiere de funciones mentales de mayo nivel; involucra a ambos hemisferios cerebrales y exige que intervengan áreas neurológicas más numerosas y ricas.

Muchos sistemas educativos están cayendo en la trampa de creer que la inclusión de la informática remediará o mejorará por sí misma el aprendizaje. Todas las herramientas electrónicas no dejan de ser un mero instrumento; si se utilizan en forma masiva, sin criterios pedagógicos, se crearán mayores problemas de aprendizaje y se reducirá la capacidad de procesamiento intelectual, con la atención como primera víctima. No es de extrañar que encontremos tantos niños y adolescentes con déficit de atención; los medios masivos de comunicación y las diversiones de pantalla, dominantes en la cultura actual, tienen una injerencia directa casual en estos problemas. Sobre todo con niños pequeños (Hasta 5to de Primaria), la utilización de medios electrónicos para el aprendizaje debería dosificarse y dar prioridad a la psicomotricidad, al trabajo cooperativo, al razonamiento, al juicio crítico y al análisis. El diseño de la mente es quien aconseja esta medida, no una moda o el marketing.

Fuente: Mind Ware, Neuropsicología aplicada a la educación

Dr. Isauro Blanco

American Society of Communications