Por Lic. Marysol Hernandezvela de Vindiola, ME

Encargada de Escuela para Padres y Academía de Religión

El orden adquirido hace que lo vivas en otras esferas de tu vida. En primer lugar, en el estudio o trabajo que realizas: lograrás sacar buenas calificaciones, hacer todas tus tareas y trabajos, tendrás tiempo para aumentar tu cultura sin descuidar tus obligaciones de la casa. Sabrás trabajar  más y mejor, a la vez que te dedicas a la práctica del deporte, a la diversión, a convivir con tu familia y amigos.

Sin lugar a duda cualquier persona se siente más cómoda y mejor en un ambiente limpio y ordenado, por lo que resulta beneficioso practicar este valor. Desde el punto de vista trascendente, te ayuda a poner en orden tus pensamientos y a organizar tu mente.

El orden que vas adquiriendo en la casa se refleja en tu escuela y en tu lugar de trabajo, y cuando están ordenados: se limpian mejor y más fácilmente, contribuyendo a mejorar la convivencia familiar y social, ya que para lograr mantener un orden en estos lugares deben intervenir todos: planificando y dividiendo los sectores y tareas establecidas para cada integrante, ya que todos necesitan de los demás para ser felices.

Si eres ordenado, podrás establecer de manera adecuada tus horarios de comida, encontrarás un momento para realizar actividad física y/o ejercicio físico, para divertirte, salir con los amigos, etc. Tener un horario te permite mantener un orden de importancia en las actividades del día, además lograrás hacer más cosas de lo planeado si mantienes un orden.