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Alumna de segundo de preparatoria de Liceo Thezia escribe reflexión sobre la confianza en familia.

Por Eva María Gaytán Lizárraga

Confianza es una palabra que se escucha mucho pero no se practica tanto, para las nuevas generaciones les resulta difícil confiar. Pero sí es posible, sobretodo en la familia, pues ahí la confianza y el amor son esenciales.

Ahora bien, para tener esta confianza en la familia puedes seguir las siguientes sugerencias. Primero que nada: ¿te has sentido incomprendido(a) por tus padres? No te preocupes a todos nos sucede.

Los padres suelen olvidar que también pasaron por la adolescencia y en vez de actuar comprensivos, algunos se vuelven represivos, algo que afecta mucho a los adolescentes.

Necesitas tener confianza con tus papás, pues ellos son las personas que más se preocupan por ti en este mundo, te aconsejarán bien si tienes problemas y tratarán de hacer todo lo posible por ayudarte. Se interesan mucho por nosotros y es por eso que a veces pueden parecer aprehensivos, pero todo está relacionado con la confianza. Si tú la ganas, te darán más permisos, siempre y cuando los conserves y no te excedas.

Los padres tienen muchos asuntos en mente así como nosotros y es por eso que a veces pueden verse un poco desinteresados cuando les contamos algún suceso o preocupación. No les grites, habla con ellos tranquilamente y diles que tus problemas también son importantes, siempre con calma. No vayas a hacer una tontería por la mera necesidad de sentirte reconocido, comprendido o sólo para que te pongan atención, eso no se consigue así sino conversando y buscando el momento adecuado para pedir ayuda.

Para tener control en casa nuestros padres establecen reglas, bases y principios para que aprendamos valores como responsabilidad, orden, respeto, disciplina, entre muchos otros que no se aprenden solamente en la escuela sino en casa también. Recuerda que toda regla tiene una razón fundamentada, si no estás de acuerdo o quieres negociarla pregúntale a tus padres por qué decidieron ponerlas, qué los llevo a pensar eso y si no habría alguna posibilidad de ampliarla. Pero todo en un tono de voz comprensiva y sin alzarla.

Contarles a tus papás lo que haces en el día, con quienes te llevas, qué quieres hacer con tu vida, qué quieres estudiar, también crea más confianza y mejor comunicación. Es mejor llevarte bien con tus padres, son lo más cercano que tienes y los ves todos los días, no creo que quieras llevarte mal, estar malhumorado todo el día es molesto. Es mejor mantener una buena relación.

Todo lo anterior forma un ambiente de paz y amor en familia, ya que después de todo es ahí es donde hay seguridad, donde eres escuchado, donde te sientes comprendido y donde puedes expresarte sin miedo.

Que permanezcáis siempre firmes en vuestro amor recíproco: este es el primer gran don que necesitan vuestros hijos para crecer serenos, para ganar confianza en sí mismos y confianza en la vida, y para aprender ellos a ser a su vez capaces de amor auténtico y generoso

– Benedicto XVI