Ser eficiente

Por J.Sebastián Celis

En ocasiones, sentimos que nuestro tiempo no nos alcanza para todo lo que queremos hacer, ¿Cuántas veces hemos deseado que el día tuviese más horas?

La cuestión es que todas las personas de este mundo contamos con la misma cantidad de segundos al día. Sin embargo muchos son ricos, muchos son pobres, otros son felices y otros no lo son… todo depende no del tiempo que tengan disponible (pues es igual para todos), sino de lo que precisamente hagan con ese tiempo.

A un buen aprovechamiento de nuestro tiempo con base en las responsabilidades que tenemos se le denomina eficiencia.

Una persona eficiente, es aquella que no tiene problemas para ser cumplido, terminar las cosas en el tiempo estipulado (no sólo las que son para los demás, sino para sí mismo), tomarse sus descansos sin estar preocupándose por lo demás, y en definitiva, quien aparte de saber gestionar su propio tiempo, sepa gestionar los recursos con los que cuente.

Dichos recursos aparte de todo, pueden ser humanos, por lo que hablamos que una persona altamente eficiente también debe ser un buen líder, pues en ocasiones para ser eficiente tendrá que delegar parte de sus tareas.

Cabe recordar en este momento que cuando queremos delegar, entregamos la tarea como tal, NO la responsabilidad. Si delegas y no te cumplen, la responsabilidad por el incumplimiento sigue siendo tuya, por lo que las personas eficientes también deben saber delegar.

Los siguientes son algunos consejos para ser un más eficiente en tu vida:

Ten metas claras

¿Cómo pretender ser eficiente sin saber lo que se debe hacer?

No siempre es claro el camino que debemos tomar para llegar al destino que deseamos, sin embargo al menos es importante contar con una gran claridad sobre lo que deseamos lograr, de esta manera podemos crear prioridades y evaluar en todo momento si efectivamente lo que estamos haciendo nos acerca a donde queremos.

De lo contrario, tenemos que replantearnos si nuestras actividades tienen sentido dentro de esta eficiencia que queremos lograr. Lo cierto es que para ser eficientes debemos descansar, divertirnos y cambiar de ambiente de vez en cuando.

El punto es que si no estás realizando algo orientado a este descanso, que bien puede ser muy merecido más no exagerado en proporción, deberías estar haciendo algo que contribuya con tus ideales, de lo contrario no estarías siendo tan eficiente como podrías.

Detecta tus horas pico

Hablando de tener que hacer cosas importantes en tu día, podemos mencionar que existen momentos en los que eres mucho más productivo y eficiente, aquellos momentos en los que sea lo que sea que te propongas, cuentas con la motivación necesaria para llevarlo a cabo.

Planea Tu Día

No necesitas ser muy estricto en el plan de tu día, porque lo más normal es que surjan imprevistos que te impidan llevarlo a cabo tal cual, sin embargo al menos plantéate propósitos pequeños que llevarás a cabo a lo largo del día y para los cuales no dejarás pasar mucho más tiempo.

Planear tu día puede ser tan sencillo como llenar en una hoja de una libreta una lista de al menos 10 actividades a realizar (en orden de importancia) e ir tachando las que vayas terminando. Puedes cargar sólo con la hoja y un lápiz en tu bolsillo.

Esto te permitirá aprovechar tus recursos al máximo incluyendo el más importante de todos: El tiempo.

Incluso si quieres ir un paso más allá, puedes planear toda tu semana, y definir al menos 4 de 7 días de tu semana para ser altamente eficiente, y los otros 3 para distraerte en otras cosas. La clave es que le dediques un buen tiempo a lo que es verdaderamente importante, y que sobre todo lleves un calendario o agenda, en donde plasmes lo que vas a hacer en determinados instantes, esto eliminará en gran parte tu deseo por procrastinar.

Si compartes tu plan con alguien más te verás en la obligación moral de cumplirlo, esto te ayudará a superarte a ti mismo y dejar de lado la pérdida de tiempo innecesaria.

No olvides que deben haber días (sí, al menos un día entero) en el que no sepas absolutamente nada de responsabilidades ni tareas por hacer, este día puede ser el domingo, o el que prefieras. Distrae tu mente y vuelve al otro día con las pilas recargadas para más acción.

Analiza  y toma decisiones

Por supuesto, en tu camino a la eficiencia, verás que todo es susceptible de mejorar, así que no esperes ser altamente eficiente en tu primera semana de adaptación, tampoco te castigues por ello.

En vez de eso, analiza tus resultados, mira si lo que has hecho hasta ahora es congruente con tu deseo de eficiencia y anota los puntos fuertes y los puntos débiles de tu estrategia. Luego de eso dedícate a analizar si efectivamente puedes hacer cambios y mejorar tu juego.

Si logras mejorar, sigue estudiando tus movimientos al menos cada 8 días y pregúntate ¿Cómo podría ser más eficiente?

Responde a las siguientes preguntas cuando lo hagas y en definitiva serás una persona mucho más eficiente:

•          ¿Es verdaderamente importante esta tarea?

•          ¿Puedo eliminar esta tarea por completo?

•          Y sino… al menos ¿Puedo delegar esta tarea?

•          ¿Existe algo que no esté haciendo y que deba hacer para ser más eficiente?

Recuerda que puedes añadir a esto un poco de confianza en ti mismo y humor, nada mejor para amenizar tu vida y endulzar aquellos momentos especiales.

No olvides que el objetivo después de todo, es mejorar tu calidad de vida y de paso la de otros en la medida de lo posible.

 

Fuente: J.Sebastián Celis