Niños Hiperactivos

El trastorno por déficit de atención e hiperactividad (TDAH) afecta a muchas personas aunque, según estimaciones del Grupo de Especial Interés en el Trastorno por Déficit de Atención con Hiperactividad (GEITDAH), alrededor del 97 por ciento de los adultos y el 75 por ciento de los niños con dicho trastorno están sin diagnosticar o poseen un diagnóstico erróneo.

El tratamiento de este trastorno consiste normalmente en una combinación de terapia psicológica y medicación, pero también es primordial la intervención educativa y familiar.

Los expertos recomiendan las siguientes pautas para las familias con niños con TDAH:

  • Definir reglas claras: establecer premios y consecuencias para determinados comportamientos.
  • Dividir las tareas en pasos o secuencias menores: recordarle dichos pasos y supervisar su ejecución y procedimiento.
  • Enseñarle a revisar las tareas: es importante que realice bien sus deberes y obligaciones, para ello es importante que se acostumbre a revisarlas cuantas veces sea necesario.
  • Ayudarle con la noción del tiempo: facilitarle un reloj o cronómetro para que entienda el tiempo que ha de dedicar a cada cosa. Acordar previamente la distribución para cada tarea. Situar en un lugar visible un calendario y horario con sus actividades.
  • No prestar atención ni reforzar aquellas conductas que no queremos que se repitan.
  • Motivarle: potenciar los buenos resultados animándole y cuidando su autoestima. Fomentar su propia superación personal.
  • Aumentar la estructura y el orden de la casa: establecer ubicaciones fijas en las que guardar o almacenar los objetos, especialmente los del niño. Por ejemplo, zapatos en el zapatero (no en la entrada), abrigos en el armario (no en sillas, ni perchero), juguetes en un arcón o caja.
  • Establecer rutinas y horarios: realizar diariamente las mismas actividades y en el mismo orden, de modo que sean predecibles y estables en el tiempo.
  • Eliminar ruidos y distracciones: proporcionarle un lugar de estudio tranquilo y limpio (sin objetos decorativos, peluches o pósters). Colocar estrictamente lo que necesite (material escolar). Alejarle durante el estudio de zonas de la casa muy transitadas o con distracciones (ventanas o televisor).
  • Proporcionarle una agenda: enseñarle a anotar todo lo que tiene que hacer. Ayudarle a planificar su estudio.

Fuente: http://www.letsfamily.es/