Aprender como padre de familia a abordar la adolescencia de sus hijos es fundamental para apoyar proactivamente al crecimiento de jóvenes sanos e independientes.

 

La etapa de la adolescencia es la etapa más difícil de manejar para los padres, debido a los cambios hormonales, físicos y psicológicos que deben de manejarse de la mejor forma posible, en este periodo influirá la formación que se tuvo con el joven desde pequeño. En esta etapa es muy común que haya conflictos, rebeldías y las discusiones padre e hijo, para superar esta etapa es muy importante tener una base e influencia solida desde la infancia y los padres deben estar mentalizados de que este periodo es pasajero

Cuando la relación entre padre e hijo se torna difícil, para mejorarla se deben tomar en cuenta los siguientes aspectos, según la experta en coach de jóvenes, Carmen López

Nunca juzgue a su hijo. Los padres tendemos a juzgar a nuestros hijos, y catalogarlos sin conocer a profundidad porque actúan de una manera u otra. En lugar de esto hable con él, pregúntele porque actúa de tal manera y hace ciertas cosas, pero hágalo con un tono suave, y como si fuera su amigo.

Respete el espacio de su hijo. Respete los momentos que su hijo escoge estar con sus amigos, respeto la manera en que el organiza su espacio.

Marque los límites de manera amable. No es necesario que le grita a su hijo para darle una orden o pedirle algo. Utilice siempre una tonalidad suave.

Respete las decisiones de su hijo. Darle a los hijo y una opinión mostrar los pros y contra con respecto a una decisión son mejor arma que imponer nuestra forma de pensar. Además, recuerde que su cada persona es diferente y usted no puede cumplir sus propios deseos a través de sus hijos.

No le imponga cosas a su hijo. Nunca exija a sus hijos cosas que no sean fundamentales y que en el fondo, son cosas que responden a sus propios deseos como padre.

Respeta el proyecto de vida de tu hijo. Apoye a su hijo y dele oportunidades para que pueda conocer varias posibilidades de vida.

Diga siempre la verdad. Si quiere recibir de su hijo sinceridad, usted debe dar lo mismo, nunca tenga secretos con su hijo, recuerdo que ante todo deben ser buenos amigos.

Fuente: http://convalores.com